Modalidades de alquiler

Básicamente hay dos opciones: sin patrón (algunos barcos incluyen obligatoriamente un patrón profesional debido a su tamaño) o con patrón.

Normalmente, en el precio del chárter se incluyen los equipos necesarios para la navegación como equipo genérico, velas, equipo de seguridad, equipos de navegación, vajilla y en algunos casos y dependiendo del tipo de barco alquilado, pueden tener una embarcación auxiliar para poder bajar a puerto o a una playa.

Queda excluido del precio del alquiler el combustible, alimentos, amarres y honorarios del puerto así como el agua extra que necesitemos una vez se nos haya agotado depósito, que siempre se entrega lleno. Si contratas patrón, además de su coste, también corre a su cargo la manutención. La limpieza final obligatoria. La fianza que te será devuelta el último día si devuelves la embarcación en perfecto estado.

Barco sin patrón

En esta modalidad, el alquiler de la embarcación no incluye al patrón. Exige una mayor responsabilidad así como la necesidad de poseer una licencia, la cual es obligatoria y debe estar vigente. Dependiendo de la embarcación elegida, se puede solicitar experiencia acreditada en barcos similares.

Nuestro consejo es que si no tienes demasiada experiencia y quieres disfrutar, déjalo en manos de un patrón profesional.

Los propietarios de los barcos pedirán tu licencia de patrón, permiso, certificado u otro tipo de documento que demuestre que tiene las habilidades necesarias para ese determinado tipo de barco que quieres alquilar.

Barco con patrón

La embarcación se alquila con un patrón profesional incluido. Esta opción es muy recomendable y en alguno de los barcos, obligatorio. Además aun yendo con patrón , puedes elegir la ruta pero teniendo en cuenta que la seguridad es lo principal para ti y para la embarcación.

Según el destino elegido, existen distintos títulos de acuerdo con el tamaño de las embarcaciones y la distancia a la que navegaremos respectos a la costa más cercana.

El patrón se enrola como uno más de la tripulación y hay que preverlo también a la hora de las comidas y bebidas. Hay que contar con él como si fuera uno más del grupo de manera que tenga comida para todos los días de navegación. Esto no implica que se le que tenga invitar a cenar cuando la tripulación salga del barco, sólo que debe tener comida y bebida en éste.